UN VIAJE DE LOCOS I

Hace tiempo que le debo a uno de esos amigos que tengo y que siempre están ahí, una entrada, o mejor dicho varias, contando las situaciones y locuras que nos ocurrieron en un viaje. Evidentemente puede que no sea un viaje fantástico y maravilloso, ni que estuviésemos todo el día viviendo a cuerpo de rey, tumbados y con una copa en la mano, pero a día de hoy no cambiaría aquel viaje por ninguno de los realizados y como lo prometido es deuda aquí comienza el relato de un viaje de locos.
Creo que no hay mejor fecha que esta para plasmar nuestro viaje, sobre todo porque en breve se decidirá el Tour de Francia y si algo tiene de especial este viaje es su relación con el deporte, con la educación, con la búsqueda de aventura y con los valores de compañerismo y colaboración que pueden reflejarse en un deporte como el ciclismo. Bueno JUMI, espero que te gusten las siguientes entradas del blog.
11 de Julio de 2006, nueve y veinticinco de la noche, todo está preparado para comenzar un viaje que surgió hace tiempo y que nadie sabe hasta dónde llegará o si llegará a su destino final. Una cosa está clara, queremos disfrutar, pasarlo bien, conocer lugares que nunca hemos visto y vivir una experiencia distinta y nueva.

Quedamos dos, quizás los que más creímos en la idea desde un principio o solo los que no hemos tenido ningún percance que nos evitase salir hoy camino a quién sabe dónde. Vamos algo cargados, pero todo nos parece poco y siempre pensamos que algo nos faltará, Fran o Jumi como le conocemos los amigos de Granada lleva de todo en su mochila, comida, ropa de abrigo, ropa de verano y… como no papel higiénico, si no se acordaba él yo no lo hubiese echado. Yo por mi parte también he cargado la mochila de miles de cosas, algunas dicen que no sirven y que para qué las llevo, pero mi cabezonería no conoce límites, así que el ordenador se viene de viaje con nosotros. Aparte de todo eso por supuesto hemos cargado nuestra recién comprada tienda de campaña, una tienda iglú de 17 euros, comprada en hipercor y que no sabemos si responderá a las exigencias que se nos vienen encima.

Pero, del viaje hablaremos más adelante, ahora es mejor recordar porque nos vamos y donde tenemos planeado ir.

Todo surgió un buen día en que varios amigos, estudiantes de magisterio de educación física y una amiga de matemáticas se encontraban reunidos, pasándolo bien y charlando sobre el viaje de estudios planeado por la promoción de la carrera a la que pertenecían. El viaje, al menos en principio se había planeado a islas, paisajes paradisíacos de mexico, etc, etc., es decir lo típico hoy en día en los viajes de fin de carrera.

Tres años de carrera dan para mucho, y a nosotros, no sabemos por qué, también nos habían enseñado que, siendo futuros maestros, dedicándonos a la educación en todas las facetas que nos brinda, teniendo una atracción bastante marcada por el deporte en general y quizás por respeto hacia el sufrimiento de otras personas en lugares donde se ha puesto de moda aislar a los viajeros ricos de la pobre y penosa realidad de la población, un viaje de estudios a uno de esos lugares no era la mejor idea.

Así que entre risas, discusiones y cachondeo variado surgió la idea de programar un viaje distinto, más barato, más intenso y que estuviera algo más relacionado con nuestro perfil como personas y como profesionales, una de las ideas fue viajar a Francia, en julio, coincidiendo con el gran acontecimiento del Tour de Francia y disfrutar de la llegada a París de los corredores y de los paisajes de los Alpes. Otra idea era ir al Alemania, al mundial, pero el presupuesto en este caso se disparaba un poco.

Eran ideas descabelladas, algo locas y un poco típicas en reuniones de amigos, pero que terminan por no tomarse en serio o al menos por ser olvidadas por todos y todas y no llevarse a la práctica, pero la idea del viaje a Francia tenía una singularidad especial, surgía de alguien con muchas ganas de hacerlo y que no iba a cansarse hasta conseguirlo.

Lo primero fue calcular un presupuesto mínimo, y después trabajar, trabajar y trabajar hasta conseguirlo, toda la idea surgía en Noviembre y hasta julio pasaron muchos meses en los que hubo de buscar información y planear las cosas bastante bien.

El primero en caer del viaje fue Enrique (Bisbi), tenía que trabajar en verano y las circunstancias no le permitían gastar ese dinero; tampoco tardó mucho en no ir Alberto (Nassan), era lógico, el verano es la época en que prácticamente todos los que estudiamos tenemos más tiempo para reunir algo de dinero y estar con la familia. Bueno, quedábamos 3: Lyly, Fran y yo (David).

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2 responses to “UN VIAJE DE LOCOS I

  • Anonymous

    Acho primo: TE QUIERO!! Aunque estemos tiempo sin hablar o sin vernos, sé que siempres estas ahi,el viaje fue tan bueno que desde que fuimos siempre han ganado los españoles, por eso debemos de esperarnos unos años porque si vamos a lo mejor cortamos el grifo y a lo mejor gana un Francés pero seria de rebote, bueno que me ha gustado mucho leer este blog y me has emocionado capullo!!!! Y a ti luly que siempre me acuerdo de ti y mas durante el mundial xq no habia nadie q me echara la bronca mientras veia el futbolBesos y abrazos para los dos de vuestro primo Jumybye bye

  • Lyly

    Bueno, yo al final tampoco pude ir por circunstancias varias, pero sé que lo pasasteis genial y que es un viaje-locura que no olvidareis en la vida. Muchos besos para los dos. Realmente todo el tiempo que pasamos los tres juntos en aquella casa con piscina (cuánto la echo de menos aquí!) fue muy especial y el viaje a Benasque, por supuesto. Un trocito de mi vida que nunca olvidaré, y dos trocitos de personas que siempre estarán en mí.

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