MOVIMIENTOS ESTUDIANTILES, REIVINDICACIONES PARALELAS (II)

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MAI 1968,

¡Se cierra!Grito del corazón de los guardianes del museo hombre usado

Grito del corazón para transplantar

para remendar
Grito de un corazón extenuado
¡Se cierra!
Se cierra la Filmoteca y la Sorbona también
¡Se cierra!
Se aprisiona la esperanza
Se enclaustran las ideas
¡Se cierra!
Y si la juventud abre la boca
por la fuerza de las cosas
por las fuerzas del orden
se la hacen cerrar
¡Se cierra!
Pero la juventud por tierra
aporreada pisoteada
gaseada y cegada
se levanta para forzar las grandes puertas abiertas
las puertas de un pasado emntiroso
caduco
¡Se abre!
Se abre sobre la vida
la solidaridad
y sobre la libertad y la lucidez.
(Jacques Prévet)

Pero, ¿en qué terminaron las reivindicaciones de aquellos sectores estudiantiles más críticos con el SEU y con las políticas complacientes de quienes estaban al frente?

Las críticas vaticinaban un gran cambio en la representación estudiantil, y sobre todo una enorme repercusión en las políticas gubernamentales y universitarias. Pero, el régimen no permitiría que estas reivindicaciones superaran lo previsto por los órganos de poder y llevando a cabo un cambio de estrategia (hasta ahora la respuesta a tales reivindicaciones había sido la imposición por medio de la fuerza) creaba las Asociaciones Profesionales Estudiantiles (APE) (1) con las que lograba absorver a una gran parte del sector estudiantil, ya que estas proporcionaban la posibilidad de salidas profesionales y se constituían como una “alternativa profesional y apolítica” tanto al SEU como a los Sindicatos Democráticos de Estudiantes Universitarios (SDEU) algo que ya denunciarían por aquel entonces tanto la FUDE como la Unión de Estudiantes Demócratas (UDE).

La desaparición del SEU vino sobre todo precedida por una intensa actividad política y reivindicativa de muchas personas que al margen de este sindicato y como independientes comenzaron a vertebrarse en actividades paralelas, inbrincándose con movimientos sociales y constituyendo vías alternativas a un órgano que ¡no les representaba!. En la revista “Díaleg” de la Universidad de Valencia José Antonio Noguera decía:

”Había un gran movimiento cultural. Un grupo de independientes nos organizamos al margen del SEU. Decidimos no conceder representatividad a los cargos del SEU, que a veces éramos nosotros mismos. Recuerdo que hacíamos revistas orales: Paco Brines y Jacobo Muñoz hicieron “La caña gris”, lo mejor que se hacía en poesía. Bartrina, Alfons Cucó y Raimon cantaban. Yo presidía el cine club universitario -que teóricamente era del SEU-. Había revistas orales, de gran aceptación y éxito. Editábamos la revista “Concret”, y después “Dialeg” – Vicent Álvarez, J. V. Marques, el sacerdote latinoamericano Pablo Varela, Cucó y yo mismo-”.(2)

La vertebración del CEUNE en 2010 iba a contar en su composición con la presencia de varios actores que ayudarían a equilibrar la balanza en aquellas decisones contradictorias, asegurando un punto de apoyo más a las políticas impuestas por los gobiernos de turno. Las asociaciones de estudiantes y la inclusión de la representación de las Universidades privadas del Estado tendrían el mismo peso que la representación estudiantil elegida democráticamente y a través de los órganos estudiantiles de representación correspondientes, con una sorpresa añadida, aquellas universidades que no contaran con una Delegación o Consejo de Estudiantes legalmente constituido deberían elegir a su representante de entre los estudiantes representantes en Consejo de Gobierno, posibilitando así, una vez más, el uso de la pillería en la elección de representantes (algunas universidades dictaminaron que para la elección a representante en el CEUNE pudieran votar no solo las y los representantes estudiantiles en Consejo de Gobierno, sino también el profesorado y PAS presente en dicho órgano). El CEUNE nacía así perdiendo parte de las garantías democráticas que vaticinaba de cara a la participación y representación estudiantil.

Para parte de quienes forman hoy dicho Consejo de Estudiantes del Estado o algunas de las personas que han visto como se ha impuesto un Estatuto y una organización contando tan solo con el apoyo y asesoramiento de asociaciones que no recogían a toda la representación estudiantil democráticamente elegida en cada Universidad, la respuesta al CEUNE está clara, hay que garantizar estructuras paralelas al mismo, que se construyan desde las garantías democráticas y de representatividad y que se transformen en verdaderas promotoras de las necesidades y decisiones de las y los estudiantes de a pie.

La historia que continúa desde 1965 y 1966 es de sobra conocida por todas y todos, en varias Universidades (Sevilla, Madrid y Barcelona) el rechazo a las APE se acentúa, consiguiéndo además el apoyo de un sector del profesorado crítico con las políticas del régimen y que se adhería personalmente a las protestas estudiantiles.

Se volvía a crear un Sindicato Estudiantil paralelo, tras el triunfo del Congreso Democrático de Valencia sobre el intento del presidente de las APE’s, a quien los estudiantes no reconocían como su representante, de reunir de nuevo a todos los estudiantes (3). Este Sindicato se estructura sobre los principios de la democracia asamblearia, se constituían asambleas de curso, facultad y distrito, y se organizan los trabajo en distintas especialidades: estudios universitarios, que analizaba documentos y proponía alternativas tanto al funcionamiento académico como político; Información, que intentaba conectar las reivindicaciones estudiantiles con las obrearas y sindicales , realizando además todas las labores de difusión; y actividades culturales, que ponía en marcha teatros, encuentros, conciertos, creación de revistas, seminarios, etc.

Lo que sigue desde este año 2011 y el año que nos sigue es cosa de quienes tienen la certeza de luchar por los intereses compartidos de una Universidad Pública; Democrática en todas sus decisiones, órganos y procesos electorales; que garantice el acceso de todas las capas sociales a la educación, sin restos de discriminación; aislada de intereses políticos partidistas… lo que sigue es construcción de todas y cada una de las personas que están directamente relacionadas con la representación y participación estudiantil y, estoy seguro de que he conocido a muchas personas que no cederán en su empeño.

¡nunca dejéis que nada os haga desfallecer!


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1. Rojos y demócratas. La oposición al franquismo en la Universidad de Valencia. 1939-1975. Benito Sanz Díaz. Edita: CC.OO. PV, FEIS y Albatros. Valencia. 2002. ISBN 84-7274-256-3 ; Gómez Oliver, Miguel. El movimiento estudiantil español durante el franquismo (1965-1975).Revista crítica de ciencias sociales ISSN 0254-1106, Nº. 81, 2008 , 93-110


2. Rojos y demócratas. La oposición al franquismoen la Universidad de Valencia. 1939-1975. Benito Sanz Díaz. Edita: CC.OO. PV. FEIS y Albatros. Valencia. 2002. ISBN 84-7274-256-3

3. Sanz Díaz, Benito. El fin del Franquismo en la Universidad. “II Encuentro de Investigadores del Franquismo”. Volumen II, pp. 97-114.I nstituto Gil-Albert, FEIS, y Universidades de Valencia y Alicante. Alicante. Alicante. 1995

+info:

Claret Miranda, Jaume. Cuando las cátedras eran trincheras. La depuración política e ideológica de la UNiversidad española durante el primer franquismo. HISPANIA NOVA. Revista de Historia Contemporánea. Número 6 (2006) http://hispanianova.rediris.es

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