OPEN LETTER TO ANDREAS SCHLEICHER, OECD, PARIS

La carta ha creado mucho revuelo. Ayer El País publicaba un resumen de la misma (http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/05/08/actualidad/1399578636_483607.html), el día 6 era The Guardian quien la publicaba (http://www.theguardian.com/education/2014/may/06/oecd-pisa-tests-damaging-education-academics). Todo este revuelo, sin duda, no viene dado solo por el contenido, que imagino que no resulta novedoso para quienes trabajamos en relación con la política educativa, sino por el número de profesionales que la firman y la calidad de los mismos como académicos de renombre. Del mismo modo no es que sea una llamada de atención nueva en nuestro país, ya que otras iniciativas parecidas partieron de profesionales españoles para llamar la atención sobre la utilización de los informes PISA por parte de nuestros gobiernos y políticos de turno. Al margen de la gran cantidad de monográficos y artículos académicos escritos en torno a estas evaluaciones internacionales.

Por mi parte os animo a echarle un vistazo y repensar estos informes que están marcando y clasificando la educación en los distintos estados que toman parte de sus pruebas. Por cierto, que Andreas Schleicher ya ha respondido http://www.theguardian.com/education/2014/may/08/pisa-programme-short-term-fixes?CMP=twt_gu

Para tener un poco más de información sobre estos informes y su utilización os dejo también el enlace a uno de los últimos monográficos que salió sobre los mismos:

http://www.ugr.es/~recfpro/?p=1382

Y para facilitar la labor os dejo la carta en español (la traducción es de http://otra-educacion.blogspot.com.es/2014/05/stop-pisa-paren-pisa.html , que además hacen un buen análisis de algunas cuestiones referentes a PISA):

Estamos francamente preocupados por las consecuencias negativas de los ránkings de PISA. Estas son algunas de nuestras preocupaciones:

• Si bien las pruebas estandarizadas vienen siendo utilizadas por décadas (a pesar de serias reservas sobre su validez y confiabilidad), PISA ha contribuido a escalar dichas pruebas y ha incrementado dramáticamente la confianza en mediciones cuantitativas. Por ejemplo, en los Estados Unidos PISA ha sido invocada para justificar el reciente programa “Race to the Top”, que ha aumentado el uso de pruebas estandarizadas para la evaluación de los estudiantes, los profesores y los administradores, las cuales rankean y categorizan a estudiantes, profesores y administradores de acuerdo a los resultados de pruebas ampliamente conocidas por su imperfección (ver, por ejemplo, el declive inexplicado de Finlandia entre los primeros lugares de la tabla de PISA).

• En términos de política educativa, PISA, con su ciclo trianual de evaluación, ha ocasionado un viraje en la atención hacia soluciones de corto plazo destinados a ayudar a los países a escalar rápidamente en los ránkings, pese a que la investigacion muestra que los cambios duraderos en las prácticas educativas toman décadas – no unos pocos años – para mostrar resultados. Por ejemplo, sabemos que el estatus de los docentes y el prestigio de la docencia como profesión tienen gran influencia en la calidad de la enseñanza, pero que dicho estatus varía fuertemente entre culturas y que no es fácilmente influenciable por políticas de corto plazo.

• Al enfatizar un reducido conjunto de aspectos susceptibles de ser medidos en educación, PISA distrae la atención de los objetivos educativos menos susceptibles de ser medidos o imposibles de ser medidos, tales como el desarrollo físico, moral, cívico y artístico, reduciendo de este modo peligrosamente nuestra imaginación colectiva en torno a lo que es o debería ser la educación.

• En tanto organismo de desarrollo económico, la OCDE está naturalmente sesgada a favor del papel económico de las escuelas públicas [estatales]. Pero preparar a los y las jóvenes para el empleo no es la única – ni siquiera la más importante – meta de la educación pública, la cual debe preparar a los estudiantes para participar en formas de autogobierno democrático, en acciones morales y en una vida de desarrollo, crecimiento y bienestar personales.

• A diferencia de organizaciones de Naciones Unidas tales como UNESCO o UNICEF que tienen mandatos claros y legítimos para mejorar la educación y las vidas de los niños en todo el mundo, la OCDE no tiene tal mandato. Tampoco existen a la fecha mecanismos para una efectiva participación democrática en sus procesos de toma de decisión en torno a la educación.

• Para sacar adelante PISA y sus servicios de seguimiento, la OCDE ha acogido “alianzas público-privadas” y se ha aliado con compañías multinacionales con fines de lucro listas para ganar financieramente de los déficits – reales o percibidos – destapados por PISA. Algunas de estas compañías proveen servicios educativos a escuelas y distritos educativos de Estados Unidos, de manera masiva y con fines de lucro, y tienen planes para desarrollar una educación privada con fines de lucro en Africa, donde la OCDE está planeando introducir PISA.

• Finalmente y muy importante: el nuevo régimen de PISA, con su ciclo continuo de medición global, hace daño a nuestros niños y empobrece nuestras aulas, dado que inevitablemente implica más y más largas baterías de pruebas de respuesta múltiple y menos autonomía para los docentes. De este modo, PISA ha aumentado aún más el ya alto nivel de estrés en las escuelas, lo que pone en peligro el bienestar de los estudiantes y de los docentes.

Todo esto está en conflicto abierto con los principios ampliamente aceptados de una práctica educativa democrática:

– Ninguna reforma debe basarse en una sola medición de calidad.

– Ninguna reforma debe ignorar el importante papel de los factores no-educativos, entre los cuales la inequidad socio-económica es esencial. En muchos países, incluido Estados Unidos, la inequidad ha incrementado dramáticamente en los últimos 15 años, lo que explica la brecha creciente en términos educativos entre los ricos y los pobres, brecha que las reformas educativas, no importa cuán sofisticadas, no pueden revertir.

– Una organización como la OCDE, que afecta de manera profunda la vida de nuestras comunidades, debería estar abierta a una rendición de cuentas democrática a miembros de esas comunidades.

Escribimos no solo para destacar déficits y problemas. Querríamos también ofrecer ideas y sugerencias constructivas que puedan aliviar las preocupaciones indicadas. Aunque incompletas, ellas ilustran cómo puede mejorarse el aprendizaje sin los efectos negativos mencionados:

1. Desarrollar alternativas a las tablas de rankings: explorar modos más significativos y menos sensacionalistas/sensacionalizables de informar sobre los resultados de las evaluaciones. Por ejemplo: comparar países en desarrollo – en los que los jóvenes de 15 años son regularmente atraídos hacia el trabajo infantil – con países del primer mundo no hace sentido ni en el plano educativo ni en el plano político, y abre la puerta para acusar a la OCDE de colonialismo educativo.

2. Abrir espacio a la participación de un amplio espectro de actores: al momento, los grupos con mayor influencia sobre el qué y el cómo de la evaluación de aprendizajes a nivel internacional son psicométricos, estadísticos y economistas. Ellos deben ciertamente sentarse a la mesa, pero también otros grupos: padres de familia, educadores, administradores, líderes comunitarios, estudiantes, así como académicos de disciplinas como antropología, sociología, historia, filosofía, lingüística, artes y humanidades. Qué y cómo evaluar la educación de los estudiantes de 15 años de edad debería ser materia de discusión que involucre a todos estos grupos a nivel local, nacional e internacional.

3. Incluir a organizaciones nacionales e internacionales en la formulación de métodos y estándares de evaluación cuya misión va más allá de los aspectos económicos de la educación pública y que conciernen a la salud, el desarrollo humano, el bienestar y la felicidad de los estudiantes y los docentes. Esto incluiría a las organizaciones mencionadas de Naciones Unidas así como a asociaciones de docentes, de padres de familia, de administradores, para mencionar algunas.

4. Publicar los costos directos e indirectos de administrar PISA, de modo que quienes pagan impuestos en los países miembros puedan visualizar alternativas de uso de los millones de dólares que se gastan en estas pruebas y puedan determinar si desean continuar participando en ellas.

5. Dar la bienvenida a la participación de equipos internacionales independientes que monitoreen y observen la administración de PISA desde la concepción hasta la ejecución, de modo que las preguntas sobre formato de las pruebas y sobre los procedimientos estadísticos y de categorización puedan ser sopesados cabalmente, en respuesta a acusaciones de sesgos o de comparaciones injustas.

6. Dar información detallada sobre el papel de compañías privadas con fines de lucro en la preparación, ejecución y seguimiento de las evaluaciones trianuales de PISA, a fin de evitar la apariencia o la realidad de conflictos de interés.

7. Desacelerar la juggernaut (*fuerza destructora) de la evaluación. A fin de ganar tiempo y discutir los temas mencionados a nivel local, nacional e internacional, consideren saltarse el siguiente ciclo de PISA. Esto daría tiempo para incorporar el aprendizaje colectivo – que resultará de las deliberaciones sugeridas – en el nuevo y mejorado modelo de evaluación.

Asumimos que los expertos de la OCDE en PISA están motivados por un deseo sincero de mejorar la educación. Pero nos cuesta entender cómo su organización se ha convertido en el árbitro global de los medios y fines de la educación en el mundo. El foco estrecho con que la OCDE aborda las pruebas estandarizadas corre el riesgo de convertir el aprendizaje en tedio y de matar el placer de aprender. PISA ha llevado a muchos gobiernos a una competencia internacional por los puntajes y la OCDE ha asumido el poder de configurar la política educativa alrededor del mundo, sin debate acerca de la necesidad o de las limitaciones de las metas de la OCDE. Nos preocupa profundamente que medir una gran variedad de tradiciones y culturas educativas usando una única vara, estrecha y sesgada, pueda, al final, causar un daño irreparable a nuestras escuelas y a nuestros estudiantes.

Atentamente,

Andrews, Paul Professor of Mathematics Education, Stockholm University

Atkinson, Lori New York State Allies for Public Education

Ball, Stephen J Karl Mannheim Professor of Sociology of Education, Institute of Education, University of London

Barber, Melissa Parents Against High Stakes Testing

Beckett, Lori Winifred Mercier Professor of Teacher Education, Leeds Metropolitan University

Berardi, Jillaine Linden Avenue Middle School, Assistant Principal

Berliner, David Regents Professor of Education at Arizona State University, USA

Bloom, Elizabeth EdD Associate Professor of Education, Hartwick College

Boudet, Danielle Oneonta Area for Public Education

Boland, Neil Senior lecturer, AUT University, Auckland, New Zealand

Burris, Carol Principal and former Teacher of the Year

Cauthen, Nancy PhD Change the Stakes, NYS Allies for Public Education, USA

Cerrone, Chris Testing Hurts Kids; NYS Allies for Public Education, USA

Ciaran, Sugrue Professor, Head of School, School of Education, University College Dublin

Deutermann, Jeanette Founder Long Island Opt Out, Co-founder NYS Allies for Public Education, USA

Devine, Nesta Associate Professor, Auckland University of Technology, New Zealand

Dodge, Arnie Chair, Department of Educational Leadership, Long Island University, USA

Dodge, Judith Author, Educational Consultant

Farley, Tim Principal, Ichabod Crane School; New York State Allies for Public Education, USA

Fellicello, Stacia Principal, Chambers Elementary School

Fleming, Mary Lecturer, School of Education, National University of Ireland, Galway

Fransson, Göran Associate Professor of Education, University of Gävle, Sweden

Giroux, Henry Professor of English and Cultural Studies, McMaster University

Glass, Gene Senior Researcher, National Education Policy Center, Santa Fe, New Mexico, USA

Glynn, Kevin Educator, co-founder of Lace to the Top

Goldstein, Harvey Professor of Social Statistics, University of Bristol

Gorlewski, David Director, Educational Leadership Doctoral Program, D’Youville College

Gorlewski, Julie PhD, Assistant Professor, State University of New York at New Paltz, USA

Gowie, Cheryl Professor of Education, Siena College

Greene, Kiersten Assistant Professor of Literacy, State University of New York at New Paltz, USA

Haimson, Leonie Parent Advocate and Director of “Class Size Matters”

Heinz, Manuela Director of Teaching Practice, School of Education, National University of Ireland Galway

Hughes, Michelle Principal, High Meadows Independent School

Jury, Mark Chair, Education Department, Siena College

Kahn, Hudson Valley Against Common Core

Kayden, Michelle Linden Avenue Middle School Red Hook, New York, USA

Kempf, Arlo Program Coordinator of School and Society, OISE, University of Toronto

Kilfoyle, Marla NBCT, General Manager of BATs

Labaree, David Professor of Education, Stanford University

Leonardatos, Harry Principal, high school, Clarkstown, New York, USA

MacBeath, John Professor Emeritus, Director of Leadership for Learning, University of Cambridge

McLaren, Peter Distinguished Professor, Chapman University, USA

McNair, Jessica Co-founder Opt-Out CNY, parent member NYS Allies for Public Education, USA

Meyer, Heinz-Dieter Associate Professor, Education Governance & Policy, State University of New York (Albany), USA

Meyer, Tom Associate Professor of Secondary Education, State University of New York at New Paltz, USA

Millham, Rosemary PhD Science Coordinator, Master Teacher Campus Director, SUNY New Paltz, USA

Millham, Rosemary Science Coordinator/Assistant Professor, Master Teacher Campus Director, State University of New York, New Paltz, USA

Oliveira Andreotti Vanessa Canada Research Chair in Race, Inequality, and Global Change, University of British Columbia

Sperry, Carol Emerita, Millersville University, Pennsylvania, USA

Mitchell, Ken Lower Hudson Valley Superintendents Council

Mucher, Stephen Director, Bard Master of Arts in Teaching Program, Los Angeles, USA

Tuck, Eve Assistant Professor, Coordinator of Native American Studies, State University of New York at New Paltz, USA

Naison, Mark Professor of African American Studies and History, Fordham University; Co-Founder, Badass Teachers Association

Nielsen, Kris Author, Children of the Core

Noddings, Nel Professor (emerita) Philosophy of Education, Stanford University, USA

Noguera, Pedro Peter L. Agnew Professor of Education, New York University, USA

Nunez, Isabel Associate Professor, Concordia University, Chicago, USA

Pallas, Aaron Arthur I Gates Professor of Sociology and Education, Columbia University, USA

Peters, Michael Professor, University of Waikato, Honorary Fellow, Royal Society New Zealand

Pugh, Nigel Principal, Richard R Green High School of Teaching, New York City, USA

Ravitch, Diane Research Professor, New York University, USA

Rivera-Wilson Jerusalem Senior Faculty Associate and Director of Clinical Training and Field Experiences, University at Albany, USA

Roberts, Peter Professor, School of Educational Studies and Leadership, University of Canterbury, New Zealand

Rougle, Eija Instructor, State University of New York, Albany, USA

Rudley, Lisa Director: Education Policy-Autism Action Network

Saltzman, Janet Science Chair, Physics Teacher, Red Hook High School

Schniedewind, Nancy Professor of Education, State University of New York, New Paltz, USA

Silverberg, Ruth Associate Professor, College of Staten Island, City University of New York, USA

Sperry, Carol Professor of Education, Emerita, Millersville University

St. John, Edward Algo D. Henderson Collegiate Professor, University of Michigan, USA

Suzuki, Daiyu Teachers College at Columbia University, USA

Swaffield, Sue Senior Lecturer, Educational Leadership and School Improvement, University of Cambridge

Tanis, Bianca Parent Member: ReThinking Testing

Thomas, Paul Associate Professor of Education, Furman University

Thrupp, Martin Professor of Education, University of Waikato, New Zealand

Tobin, KT Founding member, ReThinking Testing

Tomlinson, Sally Emeritus Professor, Goldsmiths College, University of London; Senior Research Fellow, Department of Education, Oxford University

Tuck, Eve Coordinator of Native American Studies, State University of New York at New Paltz, USA

VanSlyke-Briggs Kjersti Associate Professor, State University of New York, Oneonta, USA

Wilson, Elaine Faculty of Education, University of Cambridge

Wrigley, Terry Honorary senior research fellow, University of Ballarat, Australia

Zahedi, Katie Principal, Linden Ave Middle School, Red Hook, New York, USA

Zhao, Yong Professor of Education, Presidential Chair, University of Oregon, USA

OECD PISA LETTER

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OPEN LETTER TO ANDREAS SCHLEICHER, OECD, PARIS

Dear Dr. Schleicher:

We write to you in your capacity as OECD’s director of the Programme of International Student Assessment (PISA). Now in its 13th year, PISA is known around the world as an instrument to rank OECD and non-OECD countries (60+ at last count) according to a measure of academic achievement of 15 year old students in mathematics, science, and reading. Administered every three years, PISA results are anxiously awaited by governments, education ministers, and the editorial boards of newspapers, and are cited authoritatively in countless policy reports. They have begun to deeply influence educational practices in many countries. As a result of PISA, countries are overhauling their education systems in the hopes of improving their rankings…

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