Archivo de la etiqueta: 2014

Por un 2015… sin miedo

“El miedo y el coraje 
son gajes del oficio
pero si se descuidan 
los derrota el olvido

el miedo se detiene 
a un palmo del abismo
y el coraje no sabe 
qué hacer con el peligro

el miedo no se atreve
a atravesar el río
y el coraje rechaza 
el mar del infinito

no obstante hay ocasiones
que se abren de improviso
y allí miedo y coraje
son franjas de lo mismo.”

(El miedo y el coraje poema manuscrito e inédito de Mario Benedetti)

Llevo un par de semanas garabateando el pensamiento con este post. Garabateando y emborronando la cabeza con historias y momentos. Y así se me fueron pasando los últimos meses del año, entre borrones de tinta no escrita.

Estos últimos meses han pasado envueltos en la telaraña de una espiral improductiva. Es extraña esa sensación en la que construyes las ideas y frases en tu cabeza y te sientes incapaz de materializarlas en un papel o en la pantalla del ordenador. Extraña y a la vez desconcertante…

Y así me encuentro escribiendo ese post que he convertido en un clásico de mi humilde blog, esa entrada que utilizo para despedir el año o dar la bienvenida al que se abre delante.

Seguro que cualquier artículo, entrada o reseña sobre este 2014 que ya acaba debería, y así lo hacen en todas partes, recoger aquellos acontecimientos que han marcado el año, y entonces hablarán del rey, el nuevo y el que se fue; comentarán algo de PODEMOS, aunque no deje de ser verdad que siempre pudimos; de Pablo Iglesias, de la coleta, los bolcheviques, Venezuela, etc.; del Papa Francisco, del cambio de la Iglesia y todo eso; de los recortes del PP, y de las mentiras y verdades; del pequeño Nicolas, un fiel producto de la sociedad; del cambio en la política, el que lleva de los despachos a los juzgados; de la revolución de las redes sociales, eso de que WhatsApp lo utilizan ahora más las madres que las hijas/os. Hablaría y hablarán de tantas cosas que quizás y solo quizás no quede espacio en esas líneas para lo realmente importante en 2014.

En el ámbito personal Facebook me hizo un video de ¿”mi año”? y wordpress me reportó unas estadísticas comentadas de “mi año”. Pero, en ninguno de ellos descubrí MI AÑO. Mi año estuvo lleno de ilusiones y de sueños; mi año fueron lágrimas y risas, amigas y amigos a los que nunca olvidas (y que no se olvidan de ti); mi año fue sufrir por poder perder algunas personas; fue tomar decisiones duras y temer equivocarme con ellas; mi año fueron viajes inolvidables, paseos en bicicleta, paisajes imborrables; mi año fue seguir apreciando la inmensa magia de seguir vivo, caminando hacia no sé donde sin prisa por llegar y seguro de equivocarme a cada paso. Al final me di cuenta que mi año no se puede resumir en un video, unas estadísticas, unas fotos o un simple post.

En lo general lo importante es que en 2014 miles de personas continuamos perdiendo el miedo. Perdimos el miedo de salir a la calle hace unos años, perdimos el miedo a decidir, perdimos el miedo a ser diferentes, perdimos el miedo de hablar y hacerlo con convicción…

Siempre ha habido y siempre habrá quien pretenda mantenernos con la boca cerrada, la cabeza agachada y el miedo en el cuerpo, pero una vez despiertas y despiertos es difícil volver a convencernos de que nos equivocamos. Al fin y al cabo es estando despiertas/os cuando nuestros sueños cobran toda la posibilidad de convertirse en realidad.

El miedo es el más fuerte de los impedimentos a la felicidad humana y comenzar a vencerlo es el más grande de los retos con los que nos levantamos cada día. Miedo a perder el trabajo, miedo a ser quien soy, miedo a ser feliz y a no serlo, miedo de creer y de no creer, miedo de pensar, miedo de decir, miedo de crecer, miedo a los demás, miedo a luchar, miedo a gritar, miedo a llorar y miedo a reír, miedo de ser menos o miedo de ser más… miedo de soñar.

Espero que en 2015 todas y todos sigamos perdiendo nuestros miedos y continuemos luchando por nuestros sueños.

Anuncios

En 2014… No dejéis de soñar

“Cerremos estos ojos para entrar al misterio

el que acude con gozos y desdichas

así / en esta noche provocada

crearemos por fin nuestras propias estrellas

y nuestra hermosa colección de sueños.

El pobre mundo seguirá rodando

lejos de nuestros párpados caídos

habrá hurtos abusos fechorías

o sea el espantoso ritmo de las cosas

allá en la calle seguirán los mismos

escaparates de las tentaciones

ah pero nuestros ojos tapados piensan sienten

lo que no pensaron ni sintieron antes”

(Fragmento de cerrar los ojos de Mario Benedetti)

Hoy mentiría si dijese que 2013 fue un año fácil. Más bien fue un año en el que sortear obstáculos, para mantener el rumbo. Un año donde a la mayoría nos tocó aguantar las velas del barco para que los vientos y mareas no nos hicieran zozobrar. Ya sabía yo que este año que termina no iba a ser muy fácil para nadie y por eso deseaba antes de entrar en él que la salud inundase cada rincón de nuestro cuerpo para mantenernos con fuerza en la lucha.

Los 365 días del año dan para muchas penas sí. Pero, también dan para muchas alegrías, muchos encuentros, re-encuentros, proyectos, logros y, sobre todo, sueños. 2013 me dio nuevas caras para mi cubo, y me hizo aprender mucho de cada persona que encontré en el camino.

Este año he tenido la enorme suerte de enfrentarme a nuevos retos en mi ámbito profesional junto a la gente de PIDES, pero también he enfrentado retos en mi vida personal; he conocido a personas maravillosas que han conseguido situarme aún más en la peor de las realidades, personas que me han ayudado a derrumbar prejuicios, sí, esos prejuicios que nadie tiene pero que afloran recordándote que eres producto de una sociedad construida en el odio, la envidia y rechazo a lo diferente, a lo políticamente incorrecto o a lo socialmente marcado como “fuera de la norma”.

En 2013 aprendí que YO, TAMBIÉN ESTOY CONTRA EL ESTIGMA, y os animo a estarlo sin prejuicios ni dudas. El año que termina, el año que pasó, me enseñó que hay personas a las que se puede echar mucho de menos, que hay amigas que siempre están ahí, y que la distancia no es desencadenante de la lejanía.

Pero, si 2013 fue el año para mantener el rumbo, para 2014 yo solo os voy a pedir una cosa, que NO DEJÉIS DE SOÑAR. Os voy a pedir que no detengáis vuestros sueños ante nada, que seáis constantes, que sepáis que nada sucede por casualidad y que aquello que tarda en llegar lo hace con un extra de felicidad. Al fin y al cabo ¿qué es la felicidad si no la llegada de algo deseado y perseguido por mucho tiempo y entre muchas dificultades?

Así que, para este año que entra no hay más deseo que seguir soñando, porque en los sueños se forjan los cambios que todas y todos buscamos; porque mientras soñamos persistimos conscientes en la lucha de aquello que anhelamos; porque los sueños son reparadores de conciencias pero también constructores de grandes ideas.

En 2014 no solo seguiremos insistiendo, como ya decía algún otro año, en que todo cambia, sino que continuaremos nuestro viaje, “más lejos, siempre más lejos del presente que ahora nos encadena”* sin detenernos, sin ceder a la tormenta. Podrán seguir asfixiandonos nuestros gobiernos, podremos seguir padeciendo nuestras penas, pero allá en nuestros sueños seguiremos acercando un futuro distinto.

* Fragmento de la canción “viaje a Itaca” de Lluis Llach.

sueños colectivos


A %d blogueros les gusta esto: